IN LAK’ECH – HALA K’IN” en el Festival Internacional de Jazz de Madrid 2016.

Presentar tu trabajo en un festival internacional es algo indescriptible, hacerlo con tu banda formada al completo por buenos amigos y con buenas condiciones de trabajo casi milagroso en este país. Completar el aforo del Auditorio del Conde Duque con un proyecto de jazz contemporáneo hecho y producido en España es real, y de esa realidad me gustaría hablar.
Decir que estoy super agradecido con la oportunidad brindada por el festival es lo primero, pero sobre todo por el trato igualitario que recibimos. Todo en en la vida es un compendio de experiencias, de las que uno mismo decide o intenta aprender, en las que por lo general desconocemos el resultado final, pero después de un tiempo considerable ya luchando por defender un proyecto personal de calidad y arriesgado, que te midan con el mismo rasero que a artistas internacionales es reconfortante. Y no está de más decir que nosotros fuimos afortunados, pero  hay muchos otros músicos haciendo las cosas muy bien en este país, y con mucha menos repercusión de la que se merecen.
La experiencia personal fue preciosa, un auditorio repleto dispuesto a disfrutar con una música que para muchos seguramente era casi una incertidumbre, y una vez más nos demostramos a nosotros mismos que la música, compleja o no, más arriesgada o no, es una cuestión de energía, de conexión. Tener el valor de experimentar algo nuevo para nosotros y la generosidad de escuchar es mágico.
Se que esto acaba de empezar, y que el trabajo duro no me lo va a alivianar ningún concierto en específico, pero es gratificante recibir la energía de vuelta de tanto en tanto, y más con tanto cariño.
A todos los que vinisteis, ¡gracias!, y espero veros pronto para compartir más música.
Abrazos…